A Britney Spears no le gustó la última vez que fue trasladada al hospital, pero esta vez, Britney fue todo el rato tranquila y en silencio mientras esperaba a los policías y los paramédicos a que la trasladaran.
En su casa, esta tarde, sabemos que Sam Lufti informó a Britney que el había estado trabajando con su psiquiatra y la policía y que ella volvería al hospital. En este punto, Lynne Spears acusó a Lufti de intentar controlar a su hija. Britney entonces mandó a todos “callar” diciendo “haré lo que tenga que hacer”.
Despues de esto, Britney pidió silencio absoluto. Se sentó en el suelo y empezó a pasar notas a Lufti, Adnan y otros mientras esperaba a los policías y emergencias. Completamente diferente a la última vez.
Créditos: TMZ
Traducción: Osdia