El Dr. Phil McGraw está pagando el precio de su irreflexiva “intervención” con Britney Spears.
Su programa está tratando de conseguir grandes invitados para grabar el episodio 1000, concevido como un “tributo a las celebridades”.
“Nadie bueno quiere ir”, dice una fuente familiar.
McGraw ha estado intentando atraer a grandes nombres con la promesa de que si acuden a su programa “el famoso podrá promocionar cualquier proyecto o caridad en la que este envuelto”.
Pero desde el debacle de Britney, los invitados más famosos están poco dispuestos a acudir a su programa.
Créditos: NY Daily News
Traducción: Osdia