“La cultura se está banalizando. Está herida de muerte. La música ha pasado de ser un producto cultural a convertirse en una estantería. Antes comprabas la música en una tienda especializada y ahora la ves en los supermercados y casi te la regalan”, se lamenta.Como buen ejemplo, Cano pone a los artistas de los años 80, una “época dorada” difícilmente repetible, asegura: “Antes veías en los escenarios a gente como Billy Joel o Police y ahora te tienes que tragar a Britney Spears. Son subproductos de pésima calidad, intentos fallidos de los buenos ejemplos de otras épocas brillantes de la música. Ahora se hacen productos de usar y tirar”.
El problema, según José María Cano, considerado por la crítica el más “serio e intelectual” de Mecano, es que actualmente se premia más la imagen que la calidad: “Hoy en día se busca a artistas con valores de marketing inmediatos: una buena imagen física y que sus contenidos sean asequibles, por eso deja de haber gente que empuje la creatividad. Los directores de márketing actuales sólo buscan garantías de lo que ya funciona para copiarlo y reproducirlo, sin asumir riesgos”, dice.
Gracias dpa y Osdia