27 de diciembre de 2006. La princesa del pop, como se conocía antaño a Britney Spears, se ha vuelto a quedar sin una persona de confianza que le lleve las relaciones públicas. Es la segunda vez en tres meses.
A comienzos de octubre, en plena efervescencia de las noticias de su separación de Kevin Federline, Britney echó con cajas destempladas a Leslie Sloane Zelnick, quien hasta ese momento siempre había dado la cara por ella.
Ahora, a punto de acabar el año y cuando la cantante sigue necesitando como agua de mayo a alguien que ponga un poco de orden en sus apariciones públicas, su nueva relaciones públicas, Sonia Muckle, tiró la toalla "por voluntad propia", como insistió en un comunicado.
Dice que en realidad aceptó el trabajo como un "parche" y que ahora quiere fundar su propia empresa. Muckle dice que su decisión no tiene nada que ver con las bacanales de Britney y Paris Hilton, el slip-gate como se han dado en llamar las salidas de coche de ambas sin ropa interior, ni los excesos de alcohol.
Britney, entre tanto, parece feliz con su nuevo acompañante, el productor musical Jonathan "J.R" Rotem, quien produjo el disco de rap de Kevin Federline. El ex marido de Spears ha dejado caer que "J.R" podría ser el padre del segundo hijo de Britney, Jayden James, y parece que pedirá una prueba de paternidad.