“Nos hacía trabajar como esclavos y no nos pagaba un peso de más”, dicen unos ex guardaespaldas de Britney Spears que se pusieron de acuerdo y presentaron una demanda legal contra la cantante en una corte de Los Angeles.
Los hombres además dicen que la chica ni siquiera les dejaba tiempo libre para comer, los tenía de guardia las 24 horas del día y gracias que les permitía ir al baño. Acá el problema, por lo que cuenta el Mirror, no es que esta gente trabajara de sol a sol sino que las horas extra brillaron por su ausencia. Y encima, cuando los despidió en noviembre de 2004, les quedó debiendo el último sueldo. Ahora los muchachos quieren que les paguen lo que les deben, con intereses. Dicen que Britney ya llamó a sus pasantes para que le resuelvan este tema. Bastante tiene ella con su marido, las juergas de su marido, el nuevo disco de su marido, la falta de ingresos de su marido…